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Cuidado

Riego de la Monstera deliciosa: el método que evita la pudrición

Cuándo, cuánto, cómo regar una Monstera. No existe una frecuencia fija. Método del dedo, ajustes estacionales y señales de alarma.

El equipo Spriggo 8 min de lectura

El riego es la primera causa de muerte de una Monstera de interior, y la primera causa es el exceso, no la falta. Es contraintuitivo cuando imaginamos una planta de selva, pero la Monstera vive en altura sobre los troncos, no con los pies en el barro. Sus raíces respiran tanto como beben.

Este artículo sustituye la idea de un calendario de riego por un método reproducible basado en la observación del sustrato. Probablemente regarás menos a menudo de lo que crees.

Olvida la frecuencia fija

“Una vez a la semana”, “cada diez días”, “el domingo por la noche”. Estas reglas no funcionan. La frecuencia depende de seis variables que nadie controla del todo: el tamaño de la maceta (cuanto más grande, más tiempo retiene agua), el material (terracota porosa contra plástico sellado), la luz recibida (más luz significa más transpiración), la temperatura ambiente (por encima de 22 °C la planta bebe más), la humedad ambiente (un piso con calefacción seca el sustrato rápido), y la estación (crecimiento activo de primavera a otoño, reposo en invierno).

Una Monstera en terracota cerca de una ventana soleada a 23 °C puede beber dos veces por semana en julio. La misma planta, en plástico, en un salón fresco a 17 °C en enero, esperará tres semanas.

El método del dedo

Una sola regla cuenta. Antes de cada riego, hunde el dedo índice en el sustrato dos o tres centímetros. Si los dos primeros centímetros están secos al tacto y los siguientes solo frescos, riega. Si todavía hay humedad, espera dos o tres días y repite la prueba.

Con este método regarás automáticamente más en verano que en invierno, más en una habitación luminosa que en un pasillo, más en una maceta de terracota que de plástico, sin tener que pensarlo.

Una variante útil para macetas opacas es un bastón de humedad de madera (en jardinería, menos de 4 €). Lo clavas a media profundidad, cambia de color según la humedad. Más preciso que el dedo si la maceta es muy profunda.

Qué cantidad

Riega generosamente cuando es el momento, pero raramente. El agua debe atravesar el cepellón y salir por los agujeros de drenaje. Esa travesía expulsa las sales acumuladas y oxigena las raíces.

Vierte despacio desde arriba, en varias veces si hace falta, hasta que el plato se llene. Espera diez minutos, luego vacía el plato. Nunca dejes la maceta en agua estancada más tiempo. Asfixia radicular asegurada.

Para una maceta de 20 cm, cuenta 0,5 a 1 litro por riego completo. Una de 30 cm necesita 1,5 a 2 litros.

Ajustes por estación

PeriodoTempo típicoParticularidades
Primavera (marzo-mayo)Prueba cada 4-5 díasReanudación del crecimiento, aumentar progresivamente
Verano (junio-agosto)Prueba cada 3 díasPico de transpiración, vigilancia
Otoño (septiembre-noviembre)Prueba cada 6-8 díasRalentización, espaciar
Invierno (diciembre-febrero)Prueba cada 10-15 díasReposo, el exceso es fatal

Estos tempos son referencias, nunca reglas. La prueba del dedo sigue siendo el árbitro.

El agua del grifo u otra

El agua del grifo va bien en el 90 % de casos. Dos precauciones. Primero, déjala reposar 24 horas en una regadera abierta. El cloro se evapora, y el agua alcanza temperatura ambiente, evitando el choque térmico de agua fría en raíces calientes en verano. Segundo, si tu agua es muy cálcica, alterna con agua de lluvia o filtrada. La cal se acumula en el sustrato y oscurece las puntas de las hojas a medio plazo.

El agua tratada por un descalcificador doméstico hay que evitarla. Sustituye el calcio por sodio, que a largo plazo envenena la planta.

Reconocer el exceso de riego antes de que sea fatal

Cuatro señales delatan el exceso. Cuanto más acumulas, más rápido debes actuar.

Varias hojas bajas amarillean a la vez sin patrón preciso. No es envejecimiento normal, es asfixia radicular. La planta corta la circulación hacia sus hojas más viejas para preservar las jóvenes.

La base del tronco se vuelve blanda o adquiere un tono más oscuro. El tejido se pudre desde dentro.

El sustrato sigue húmedo más de ocho días tras el último riego, aunque la habitación esté ventilada. O el drenaje es insuficiente (sustrato demasiado compacto, agujeros obstruidos), o el cepellón ya no respira.

Un olor agrio sube de la maceta. Es la firma de bacterias anaeróbicas. Pudrición en curso.

Si acumulas dos señales, detén el riego inmediatamente, saca la planta de la maceta, inspecciona las raíces. Las sanas son blancas y firmes. Las podridas son marrones, blandas, malolientes. Córtalas con tijeras desinfectadas, trasplanta en sustrato nuevo seco, no riegues durante cinco a siete días.

Ver también nuestro artículo sobre hojas amarillas que detalla la cronología del diagnóstico.

Reconocer la falta de riego

La falta de agua es más visible y menos peligrosa. Las hojas caen como un paraguas cerrándose, se vuelven mate, a veces enrolladas. El sustrato se separa de los bordes de la maceta, duro, seco. Las puntas se vuelven marrones en pocos días.

El remedio es inmediato, un remojo por capilaridad. Pon la maceta en un barreño de agua que llegue a media altura. Deja veinte minutos, el agua sube por los agujeros y rehumecta el cepellón uniformemente. Saca, deja escurrir una hora, vuelve a colocar. La planta se enderezará en 12 a 24 horas.

Evita verter agua simplemente desde arriba sobre un sustrato muy seco. Se vuelve hidrofóbico y el agua resbala por los lados sin penetrar.

El caso del trasplante reciente

Una Monstera recién trasplantada no necesita riego inmediato. El sustrato nuevo suele estar ligeramente húmedo del empaquetado, y las raíces necesitan tiempo de cicatrización tras los pequeños daños del traslado.

Espera cinco a siete días antes del primer riego post trasplante. Esto fuerza a la planta a extender sus raíces buscando agua, lo que acelera el enraizamiento en el sustrato nuevo.

En caso de duda, la foto decide

Varios síntomas (hojas amarillas en la base, ablandamiento, mal olor) pueden venir del exceso como de la falta, o de una carencia. Si dudas entre reequilibrar el riego y buscar otra causa, fotografía la planta y el sustrato. Un diagnóstico objetivo evita errores en cascada.

Preguntas frecuentes

Hay que pulverizar las hojas de una Monstera?

No sistemáticamente, y nunca en invierno. La pulverización aumenta el riesgo de enfermedades fúngicas cuando el aire no circula bien. Si tu humedad ambiente baja del 40 %, prefiere un humidificador o un plato de arcilla expandida húmeda. Más estable, menos arriesgado que la niebla directa.

Cómo saber si he regado en exceso?

Cuatro señales: varias hojas bajas amarillean a la vez, la base del tronco se ablanda, el sustrato sigue húmedo más de una semana, y un olor agrio sube de la maceta. Si acumulas dos señales, trasplanta inmediatamente en sustrato seco y bien drenante, cortando las raíces podridas.

El agua del grifo es adecuada?

En la mayoría de regiones, sí. Déjala reposar 24 h en una regadera abierta para que se evapore el cloro. Si vives en zona muy cálcica, alterna con agua de lluvia o filtrada una de cada dos veces. La cal no mata la planta pero degrada el sustrato a medio plazo.

Qué hacer si olvido regar dos semanas?

La Monstera tolera la sequía sorprendentemente bien gracias a sus reservas de tallo. Haz un remojo: pon la maceta en un barreño de agua a media altura durante 20 minutos, deja escurrir bien, luego retoma el ritmo normal. Las hojas marchitas se recuperan en 24 h.

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